domingo, 19 de mayo de 2013

Estaciones


Cuatro estaciones tenemos cada año que consigo traen diferentes lecciones de amor, pues si el mundo gira en torno nuestro y nosotros somos el amor, la vida brinda cuatro estaciones con características particulares. Cada año suceden de manera diferente a la anterior, por lo cual inadvertidos, permitimos que brinden calor, frío y soledad a nuestro corazón.

Recuerdo aquella primavera en la que creí que había amado, fue cálida como la sangre que corría por mis venas o como un abrazo materno, despertando en mi toda clase de sensaciones pasionales con respecto al mundo, mi profesión y mi pasión por inventar historias con la expectativa de algún día poder vivir el amor del que hablo y que describo con tanta devoción.

Las flores, florecieron como nunca, era un desfile de colores el que reposaba en mis pupilas, deleitándonos con su aroma y adornado las manos de todas las enamoradas que recibieron un pequeño detalle de su pareja. No creo que haya algo más hermoso que ver a una mujer sonriendo con una flor en la mano, eso es un claro indicio de que alguien que le ama intenta hacerla sonreír, si la sonrisa se logra con una simple flor, cualquier hombre se puede considerar el más afortunado del mundo.

Yo estaba en Paris cuando vi cómo desde la punta de la Torre Eiffel brotaban cadenas de flores, de todos los tipos y fragancias exquisitas. Se hizo una colecta de flores, solo se aceptaban arrancadas ni de tienda ni de plástico, solo arrancadas y con dueña. Las flores tendrían que ser donadas por las enamoradas. Tardaron aproximadamente 36 horas en las cuales mimos de diferentes tamaños y gestos recolectaban las flores y subiéndose uno arriba de otro formando la famosa escalera de hombros las irían colgando desde la punta hasta el suelo. Los franceses regalaron a Estaods Unidos su máxima dama que era la estatua de la libertad, por ello ese día un soleado 25 de marzo del 2010 se reconoció que la Torre Eiffel era una dama y el punto de las flores era hacerle una linda falda de diversos colores.

Sin embargo, la primavera siempre ha sido indiferente para mi, no me causa ninguna alusión ni sensaciones en específico. Siempre me ha gustado dar la contra quizá mientras todos lo ven como un comienzo nuevo o como una nueva oportunidad para amar, para  mi no es más que otra etapa del año que tendrá que llegar y pasar, dejando lo nuevo o llevándose lo viejo.
En el verano del 2008, terminé de condenar las diversiones grupales veraniegas en meses de arduo trabajo bajo el sol, comenzó todo en el 2006, pero mis recuerdos más fuertes de aquella hecatombe de libertad fueron a partir del 2008. Mientras miraba por la ventana de mi cubículo las guerras de globos de agua y niños abriendo hidrantes de agua para tratar de sobrellevar 45 grados Celsius , yo redactaba demandas en la computadora que me fue asignada, imaginando que cada una de ellas era una historia que intentaba contar, en mi constante lucha de convertirme en escritor. Siempre he cuestionado mis tendencias a la vejez y el gran encanto que recae en mis pensamientos cuando recuerdo o pienso algún viejo que pasó por mi vida con su vestimenta siempre formal y anticuada usando pantalones incluso en pleno verano, con moño, reloj de bolsillo, chaleco debajo del saco y una resplandeciente sonrisa que marca sabiduría. Creo que mis tendencias derivan de la manera en la que se me forzó a madurar o crecer, a tratar de ver el mundo con ojos de adulto, algo que les resultó muy difícil de lograr pues Peter aún me visita en las noches acompañado de campanilla. Qué les puedo decir, mi niño interior aún no se quiere ir y aunque proyecte el compartimiento de un hombre en potencia, el 90 % del tiempo solo soy un niño.

Más que por el calor, no me agrada el verano porque fue el comienzo de la perdición de mi esencia y aunque adapté las nuevas modalidades siguiendo el pensamiento darwiniano de adaptación al cambio, aún juegan a las canicas en mi cabeza mi niño y sus colegas.

Al paso de varios meses me percaté de cómo la naturaleza brindaba un desfile más, pero éste era diferente, era un genocidio, algo brutal pero a la vez hermoso y revelador, era un desfile de las hojas de todos los árboles, hacían fila para suicidarse, saltaban de las ramas en las que vivieron toda su vida para abrir paso a las nuevas o quizá, huían como consecuencia del odio que presenciaban todos los días, de infidelidades, de maltratos, de todo lo que fuere ajeno y opuesto al amor, algo que no logro comprender del todo, estoy completamente convencido que somos seres del amor y no creer en él o en sus consecuencias e implicaciones, más que “hacernos más realistas o más fríos” nos hace más imbéciles al querer ir contra nuestra naturaleza que es amar, no odiar y las hojas durante la primavera y verano nos tratan de enseñar eso, ( por eso las vacaciones son en verano para practicar el amor) al ver sus intentos fallidos y algunas veces inútiles, se suicidan, debe ser horrible ser un tercero en un mundo tan violento y tan hostil, donde se esconden las personas para hacer el amor y la violencia sucede todos los días en la vía pública.

Me gusta el otoño porque detrás de la aparente decadencia de las hojas, flores y otras plantas, en realidad existe un gran acto de amor del mundo y de la naturaleza para los hombres, abriendo paso a nuevos miembros de la flora que intentarán una vez más despertar al ser humano y hacerle ver que amar es verdaderamente fácil, tan fácil como es para el árbol dejar que la ardilla duerma en sus troncos, en fin.  Me gusta el otoño por los mensajes de amor que trae.

Quizá la navidad sea blanca por la esperanza en un plano más profundo que por la nieve, quizá la nieve sea algo secundario o en realidad es la esperanza. En mi ciudad nunca hay blanca navidad, ¿Será porque no hay esperanza? O ¿Es más la desesperación y declive que la esperanza?, sigo respondiendo a esa pregunta que no, todos los días que no. Los creyentes somos mayoría pero guardamos la esperanza en nuestros corazones como semilla, las semillas se esconden bajo tierra durante el frío invierno para que florezca en la primavera con nuevas emociones, por ello cambiamos una blanca navidad por una primavera resplandeciente y hermosa, es algo sublime como las cuatro estaciones se influyen y afectan las unas a las otras y todo conectan en un círculo perfecto, de enseñanzas, de amor, de vida y de muerte. Al igual que las semillas, la esperanza también se cultiva y cuando florece, se va hasta que muere quien la porta, no necesariamente abandonando el mundo que habitamos sino dejando de creer, al igual que las hadas, ¿Será la esperanza el polvo de hadas? Un hombre con esperanza es capaz de volar.

Me gusta el invierno porque el frío hace que pueda tocar tu cuerpo, al menos en mi mente con caricias y abrazos, sintiendo que nos fundimos en un abrazo para darnos el calor que las sábanas y el chocolate caliente no nos pueden dar, aunque siempre he preferido el té, pero me agrada ese cliché del chocolate caliente en invierno.

A pesar de lo que me gusta y no me gusta de las estaciones del año, déjame decirte que mi estación favorita eres tú. Porque en ti encuentro las cuatro, sabes dar vida a lo que ha muerto en mi y sabes respirar libertad y amor, sabes hacer que florezca cualquier cosa en mi como la primavera.

Calientas mi sangre, mi cuerpo y mi corazón como la misma intensidad de los rayos del sol en pleno verano, haces que 45 grados Celsius parezca la temperatura habitual en el ártico, me gustas como el verano porque haces que la pasión de mi cuerpo brote como el sudor de mis poros.

Te llevas lo muerto o matas lo que sobra en mi como el otoño, para abrir paso a lo nuevo, a lo que viene, cosas más interesantes y de mayor trascendencia así uno se olvida fácilmente de todas las veces que casi amó y con tremendo ahínco las deja caer como hojas secas, en la espera de endurecerse durante el invierno para recibir con afecto la primavera emocional.

Tú haces blanca mi navidad pues en tus ojos, en tus dientes, en tu pecho, en tu cuerpo y en tu alma veo la blancura que a mi vida le falta y que ninguna estación u efeméride puede traer. En ti veo la esperanza y es lo único que quiero sostener en mis manos.

Mi estación del año favorita eres tú, pues en ti vivo las cuatro. Vivo en ti lo que quiero, lo que no sabía que quería y ahora quiero. Vivo en ti lo que no había escrito y quiero encontrar las palabras para describir. Vivo en ti, porque aparte de todo,  en esa universalidad que abarcas eres la estación que mejor tiene el clima.




 Azuré

domingo, 12 de mayo de 2013

Silueta


Yo tenía todo el amor del mundo en las palmas de mis manos, lo di todo y ahora tengo toda la esperanza del mundo en la palma de mis manos, pues me resigno a dejarlas vacías, vacío es sinónimo de tristeza y no me gusta sostener la tristeza.

Fue una destrucción sin igual, una verdadera hecatombe de sentimientos y autoestima, colapsó y se desvaneció como si hubiera sido absorbido por un hoyo negro y las sombras, las sombras que rondaban entre la mía y quienes me rodeaban hacían un juego enfermizo simulando caricias y compañía, pero ante la ausencia de la luz se desvanecía como una falsa amistad.

Me limité a inventar situaciones donde fuimos felices. Ja, dicen que solo de niño se puede inventar amigos imaginarios, bien de adulto se puede inventar escenas donde crees que eres feliz con otra persona, pero cuando se va te das cuenta de la inmensa miseria que ha devorado tu vida.

Las siluetas que se proyectaban en sus pupilas le recordaban a la inmensa soledad que sentía aún estando en compañía. Se llevó todo, no le dejó ni su ambición ni sus ganas de convertirse en lo que alguna vez quiso ser, solo le quedaban un puñado de sueños que no sabía como tejer.

Todas tus mentiras me las creí, o más que creérmelas me convencía de ellas, me sometía a lo que decías por el profundo amor que le tuve a tu silueta, al concepto que había creado de ti, pues tú carecías de toda virtud o de amor a mi, ese sometimiento a mi imaginación fue un autodestructor de tiempo.

Tomé todo lo que me dijiste cual veneno y recorrió mis venas, me intoxicó, dicen que fue como un hechizo en el cual yo no veía como poco a poco perdía mi esencia y se fortalecía la tuya, yo lo veo más como un masoquismo voluntario como remedio a la falta de amor, ¿Qué es el sexo sino eso?.

Mi esencia la de un amante enloquecido y embrutecido, con ahínco implacable de restaurar todo, incluso el mismo mal que yo me hacía con tal de que pudiera ver en tu cara esa sonrisa, no característica pues siempre estuviste distante como queriendo estar aquí pero a la vez recorriendo el cuerpo de diversos amantes imaginarios.

Tu esencia, sinceramente no la conozco pues todo el tiempo la inventé en cosas que quería que tuvieras o que eras incapaz de tener, como queriéndote inventar un potencial, tu esencia por deducción creo que es el antónimo de todas las virtudes que inventé que tenías, de todo  el amor que creí que irradiabas y de toda la devoción y fidelidad que creía que practicabas.

No se puede hablar del final del camino pues sigo andando, pero al final de esa brecha, nunca olvidaré ese extraño sentimiento de libertad, en el cual sentí nostalgia por mi prisión.



Azuré

jueves, 25 de abril de 2013

Juego de Manos


El abordó el camión y ella ya estaba allí. No se dirigieron la palabra, él se sentó atrás de ella. Ella posaba su mirada en la ventana para percibir en el reflejo el rostro de él.

Él divagaba en su mundo imaginario, cambiando la dirección de la órbita planetaria o componiendo canciones en su cabeza.
Cuando ella alzó su brazo y el reflejo de su reloj le dio en los ojos, él le miró  la nunca y pensó “que cabello tan hermoso, es negro igual que la soledad”.

Se quitó los audífonos para entablar una conversación con ella y en ese momento le escuchó tararear, Dios mío que sonido más placentero “que voz ha de tener” pensó, naturalmente que ante semejante sonido quedó completamente intimidado y así murió la idea de entablar una conversación con ella, sin embargo el deseo de escucharla hablar aún radicaba en su pecho “¿cómo la podré hacer hablar?” se preguntó.

Entraron más personas y eso motivó que hubiera cambios en el acomodo de pasajeros y no sé si lo que presencié fue el destino o mera casualidad… No la casualidad no existe, definitivamente fue el destino lo que ocasionó que él se sentara a su lado.

De una manera tímida y sigilosa ambos se pusieron los audífonos y no se voltearon a ver ni mucho menos se hablaron.

Hasta que acercándose a su destino, se armó de valor y tomó su mano, la sujeto con una sutileza inmensa para no maltratar tan delicada flor pero a la vez con una fuerza imbatible para que nunca se fuera.

Ella lo consintió y con una ternura casi maternal comenzó a acariciar su mano con su dedo pulgar que había quedado libre de esa pequeña prisión de amor. Irónicamente lo que contenía esa “pequeña prisión” pudo haber sido la historia de amor más hermosa del mundo y se las estaría contando si él no hubiera volado a España y ella a los Ángeles.

No se separaron sin antes disfrutar de esa unión de tacto soltando sus manos y sujetándolas, poniendo una encima de la otra, cambiando la forma de sujetarse, abriéndola y cerrándola como  si su mano quisiera morder la de ella o como si le intentara besar con su mano.

Llegaron a su destino, al aeropuerto internacional de Dulles donde él y ella se bajaron, con la mano derecha él llevaba su maleta y con la izquierda la mano de ella y ella de manera inversa.

Él cruzó la terminal B, ella la terminal C y antes de ser separados por los túneles de cada terminal la mano de ella hizo una última caricia de despedida, que se sintió como el beso de buenas noches después de dejarla en su casa o  como el tomar tus zapatos al salir de su cama para irte sin despertarla. Y él con su mano un poco sudada, la soltó.

No se voltearon a ver, tampoco se dijeron adiós.


Azuré

domingo, 21 de abril de 2013

Intervalos de Lucidez


Realmente lo único que puede penetrar una coraza de emociones, son las ilusiones
Nunca se le vio hundir, solamente él se vio ser consumido por la inmensidad del mar, pensó que algo había golpeado su fuerte coraza casi indestructible y por ello creyó comenzar a caer.

Se creyó caído por años, disfrutando la decadencia, permitiendo que su imaginación atrofie sus sentidos, pero todo terminaba con pequeños intervalos de lucidez en los que se daba cuenta que una vez más estaba atrapado en su mundo imaginario, a veces sin saber como escapar.

Impulsado por la repulsión que sentía de tener que recorrer ese mar, amaba el océano pero las condiciones tan deplorables en que se encontraba, le entristecía, igual que el comportamiento de sus habitantes.

Cuando se hacía flotando, como si nada, siguiendo la ruta trazada entre las estrellas y el mar, con su brújula intacta y todo a babor, sus intensas ilusiones y un poco de imaginación le hicieron creer que ya hacía en la arena, atorado en un arrecife de coral.

 Quizá porque ahí quería estar, quizá porque encontró comodidad, nadie entendería porque ese buque como velero se querría comportar, sometiéndose a la encallada y  a la sedentareidad.

Con un corazón nómada,  un ímpetu implacable y un alma insaciable, estaba destinado a recorrer la inmensidad en busca de su sirena de cabello dorado, la cual creyó encontrar cuando encalló, seguramente en desesperación su mente, su imaginación alborotada, su corazón apasionado y sus ganas de poder amar, a esa mitomanía del pensamiento lo llevaron.

Pero como siempre, sus amados intervalos de lucidez al describirle a su sirena le hacían comprender que solamente estaba siendo hipnotizado por la luna llena y que su reflejo sigue siendo el mismo en el mar, al sentir la brisa en la proa comprendió que no estaba encallado en un arrecife de coral o en el fondo del viejo titán, como pudo, ordenó a la tripulación echar todo el carbón a las calderas para desprenderse con todas sus fuerzas de aquella ilusión, de aquel espejismo que su mente creo. Logró escapar, pero al agotar todas las fuerzas y el material, por un tiempo indeterminado condenado está a vagar por debajo de la inmensidad espacial, entre los dos mundos, en el mar.


- Del Cazador de Sirenas.

lunes, 15 de abril de 2013

Asiento en la Luna


Quiero moldear un asiento en la luna, para que todos los amantes caídos se sienten a reflexionar sobre las intermitencias de su amor y como poco a poco les estrujaron el corazón. Quiero que reposen en su asiento y recuerden que el dolor que nace del amor no es amor, pero que el sufrimiento que nace del amor lo purifica.

Cierren los ojos y profundicen en el sentir que los aprisiona, sea positivo o negativo y analicen si lo que amaban era a la persona, sus virtudes, sus cualidades, sus talentos, su presencia y la sutil forma en la que le amaban y les amaba, o si lo que extrañan es la creencia de que han encontrado al amor de su vida y no hay que luchar más, que ahora todo será fácil y tienen que dejar al tiempo que les permita enamorarse más y más, extrañar creerse en una relación en la cual todo está resuelto y no hay que hacer más.

Con el tiempo he descubierto que una relación por definición gramatical no existe, tiene un valor emocional mucho más profundo, relación implica enamorarla todos los días un poco más y que te enamoren un poco más, hacer de amar su existir un deporte y de su sonrisa un placer para vos, recitarle la más suave y deleitante poesía y que la recuerdes completita en cada canción.

No es la unión o el contacto de los cuerpos, no es la sensación de la conexión de dos corazones, es que cuando toques su cuerpo, en realidad acaricies su alma, así vivas dentro de su hermoso ser y su esencia viva en ti, un misterio tan profundo como la santísima trinidad en el que tres seres forman uno solo, en el que tú y ella vivan, fusionen su alma en un mundo distante y distinto que hayan creado para habitarlo y reinarlo en felicidad, lejos de la envidia y superando la adversidad.

Cuando quieras buscar un modelo a seguir hermano, oh amante caído mira tu reflejo en el espejo o la corriente del río y date cuenta que no hay mejor ejemplo a seguir que tú mismo, el realizar ello implica una gran responsabilidad pues así tendrás que comportarte como todo lo que admiras y desees ser, así cuando caigas podrás levantarte y cambiar lo que no te guste de ti, es un proceso vitalicio, con la ventaja de que el sufrimiento que sentirás al ver como te ha fallado tu héroe, te servirá como impulso para resurgir.

Dicen que a los niños en realidad se les pone planas en las que tienen que escribir que no hacer o que hacer, de una manera tan periódica y enfermiza que a la larga aprenden y jamás se les olvida lo que escriben. Hace tiempo que hago planas de todo el mal que me hiciste para no volverme a ahogar en este mar de dolor y aunque me cueste sangre aceptarlo, no te gustó lo que te daba mi corazón.

Lamentablemente ya no soy un niño, por más que aún siga esperando junto a la ventana la llegada de  Peter Pan y el 24 de diciembre duerma junto al pino de navidad, en mi recuerdo solo quedará todo el amor que siempre te quise dar y como estuvimos apunto de ese mundo maravilloso crear. La esperanza es lo último  que muere, pero muere, cuando se le mata.

Azuré

jueves, 4 de abril de 2013

No hay puerto mí capitán


Emprendimos este viaje hace tiempo, vinimos en semblanza a esta inmensidad
hermosa como solo el mar en tempestad. No estamos seguros de quien comanda éste navío, a veces tiene arrebatos de pasión quien toma el timón, otras veces pareciera que es Sócrates quien comanda a la tripulación, si tan solo supieran trabajar en unión.

Hay meses buenos en los que las pesca es generosa y Poseidón nos permite vivir de las criaturas que viven en su cuerpo, es cuando creemos que el destinó tomará otro rumbo, ah si en algo no hemos de creer los marinos es en la suerte, eso no puede existir en el mar.

En una relatividad abrupta cambian nuestras estrellas y la senda se complica, hemos pasado hambre, frío, deshidratación, insomnio y casi, por muy poquito se roban todos nuestros sueños.

Es muy difícil hacerla de aventurero, es muy complicado navegar, cualquiera diría que es cuestión de cerrar los ojos y saltar al abismo pero no, hay cosas que la improvisación no sabe conllevar.

Hemos navegado en el mar negro, rojo, muerto, mediterráneo, pacífico, atlántico  y en el mar de tus ojos, ninguno nos ha dado la más mínima expectativa de poder llegar a algún lugar.

Hace meses que no estamos seguros de qué piensa quien maneja el barco, no sabemos en que momento virará el timón nuevamente dando órdenes. Ha tropezado, ha caído e incluso una vez dio la orden de que preparemos las cosas que volvemos a casa y justo cuando empezamos a cambiar el orden de las velas recapacitó y con tremendo estruendo gritó, “No cedáis ante la tempestad de este viejo titán (el mar)”, a lo que nosotros respondimos, capitán… No hay puerto capitán, no se ve ni se ha visto tierra desde que salimos y si a lo lejos se ha visto una isla no ha sido mas que un espejismo.

Y cómo se le puede culpar al viejo si esto es algo nuevo para todos, nunca habíamos navegado en aguas que no estuvieran trazadas en algún mapa. Las nubes han sido grises, han sido negras y ha tocado un cielo despejado, con un tatuaje de sirena en el brazo derecho como símbolo de que somos nómadas en el mar, en busca de saciar una ambiciosa pasión aventurera, un ideal por bandera y un amor en el atardecer.

Capitán, no hay puerto mí capitán, aún no hemos llegado a tierra y cada día la tempestad incrementa un poco más, sigamos andando mi capitán no se desanime que después de la tempestad llega la calma y para todo corazón que se ha perdido hay una luz.


Del Cazador de Sirenas.

miércoles, 3 de abril de 2013

Vuela Golondrina !


Extraje mi corazón solo para esculpirlo y darle la forma que tú quisieras
Tomé todas y cada una de mis lagrimas para limpiar el sonido de mi voz
Exhale hasta el último de mis alientos para que tu piel sintiera calor
Usé hasta el último brillo de mi alma para iluminar tu vida, mi amor.

Pinté todas las flores con diferentes colores, colores que inventé solo para ti
Colores que hicieran juego con tus ojos cuando las colocaras en tu cabello
Te hice un asiento de oro en mi pecho para que reposaras tu cabeza en él
Mientras esperábamos la salida del güero durante el amanecer.

Que tal son las nubes, ¿cómodas?, desde acá abajo parecen blancas o azules
No te canses de volar chiquita el mundo es tuyo, te lo regalé hace mucho
Acuérdate me dijiste que yo era tu mundo y te dije ah pero si soy tuyo mi vida!
No te canses de recorrerme en espíritu y en cuerpo que no puede haber el uno sin el otro.

Acá todo sigue igual, digo se nota tu ausencia pero el clima no es tan malo
Últimamente hace más frío en mi cuerpo pero se compensa un poco con el güero
El calor que falta no es otra cosa que tu ausencia, pues el frío es falta de calor
Y mientras tú vuelas allá en lo alto, me congelo lentamente por dentro.

He regado tus plantas, tal como lo prometí, descuidé un poco mi jardín
Un día alzó el vuelo creyéndose pájaro y no ha querido volver a bajar
Ahora las águilas le acompañan en su vuelo, ahora le resguardan de la soledad
Pero se llevó las flores que cultivé tras años de esfuerzo en ella, te las llevaste.

Siempre quisiste estar más cerca de las estrellas, es por eso ¿Verdad?
Así de noche siempre volarás, para ver algún día si puedes bajar una para ti
Mi laso no llegó tan lejos como para bajártela y la vez que casi llegaba
Cuando empecé a prepararme para jalar… Se rompió.

Siempre tan diferente, dejaste de ser mi jardín para ser una golondrina
Las golondrinas no vuelan de noche porque les da miedo, son aves diurnas!
Pero tú te enamoraste de las estrellas, contra eso ¿Qué remedio hay?
Vuela golondrina, vuela lejos de aquí, si algún día regresas que sea para ser mi jardín, cuando quieras dejar que cuide de ti.
Mientras tanto, emigra... Vuela lejos de aqui.


Azuré

lunes, 1 de abril de 2013

Infidelidad



Amor, me quiero fundir en tus brazos para sentir que nado en tu piel
Me quiero ahogar con tus besos para transportarme a otra realidad
Quiero recorrer tu espalda blanca y hermosa como los Himalayas
Beberme tu voz que me embriague con las palabras más dulces del mundo.

Robarme esos ojos, profundos y enigmáticos como el centro del girasol
Quiero que dejemos de ser dos almas distintas y nos fundamos en una sola
Que leernos el pensamiento ya no sea casualidad sino una costumbre
Que cada mañana cuando me despierte, sea solamente para verte.

Regálame tu sonrisa que la quiero inmortalizar en un poema
Déjate llevar por la brisa, que es ella quien me habla de ti
Que el viento que te envuelve en las noches y en el día llega hasta mi
Que paso el tiempo respirándolo con la ilusión de percibir tu aroma.

Mañana cumplo 50 años amor y esta soledad implacable con la que me has dejado
Se vuelve más pesada y espesa con el tiempo, ya no la puedo cargar como antes
A la vez no quiero serte infiel en esta soledad amor por ello mi estrategia es otra
Ya no quiero encontrar a nadie amor pues en mi soledad estás conmigo en espíritu
Es meramente una soledad de tacto, de lo físico pues tu alma me arropa en las noches.

Mi estrategia ha cambiado, desde tu partida de esta vida no me queda mas remedio que intentar ser feliz, me tardé en entenderlo pero después de cinco años de reflexión, lo entiendo ya no hay manera de que regreses y no me queda mas que resignarme a buscar otra forma de ser feliz.

Te voy a ser infiel de una manera diferente, siempre fuiste la única mujer por la que yo me atreviera a arrancar flores del pasto o bajar estrellas del cielo, pues las haces ver mejor, te voy a ser infiel de una manera diferente, ahora voy a cambiar un poco la rutina, es una estrategia distinta.

Después de ponerme el moño con mis propias manos, algo completamente fuera de costumbre pues durante 21 años fuiste tú quien se encargaba de eso saldré del lugar que alguna vez fue nuestro hogar y ahora no es más que un lecho de llanto y sueños rotos.

Saldré a saludar el sol, ya no le maldeciré, ya que entiendo lo que tengo que hacer, no tengo porque maldecir al sol por recordarme que su luz está afuera pero nuestro hogar es obscuro sin lo que irradias tú.

Compraré un ramo con 21 flores (pues arrancadas solo para ti) que fue el tiempo que duró nuestro matrimonio antes de tu partir, y las repartiré a toda mujer que me encuentre una por una todos los días hasta el día en que me muera, será tu legado de amor, nuestro legado de amor, pero sobretodo perdonarás la infidelidad pero aún no he muerto, simplemente quiero recordar a todas las mujeres que son hermosas y que me regalen una sutil sonrisa ante lo inesperado de mis actos, nada alegra más a un triste viejo que la sonrisa de una bella y delicada mujer.

Es una infidelidad diferente, simplemente cambia el destinatario pero la costumbre es la misma dar flores a las chicas lindas aunque la más linda sea ya no esté.


Azuré